Columnas

PAN: del pragmatismo doctrinario a la urgencia de la «puerta abierta»

El anuncio que, con fanfarrias, bombo y platillo, dio el pasado 21 de marzo el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, marca un punto de inflexión —o quizás de supervivencia— para el blanquiazul. Al garantizar la apertura total de sus candidaturas para 2027 a ciudadanos sin militancia -pero que podrán ser aspirantes a una nominación cubriendo como únicos requisitos: «ser honestos, tener un teléfono celular y portar su credencial de elector-, el partido no solo busca refrescar sus rostros, sino detener una hemorragia de relevancia política que los tiene contra las cuerdas.