La publicación de los archivos de Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) ha desatado una polvareda informativa. Según una investigación de The New York Times, los documentos omiten testimonios clave de una mujer que denunció haber sido agredida sexualmente por el actual presidente Donald Trump durante la década de 1980, cuando ella era menor de edad.
El vacío en los expedientes del FBI
La víctima relató a los agentes federales en 2019 que el financiero pederasta le presentó al magnate neoyorquino hace más de 30 años. Según su testimonio, el encuentro con Trump fue «violento y escabroso» y ocurrió cuando ella tenía entre 13 y 15 años.
A pesar de la gravedad del señalamiento, el rotativo neoyorquino identificó que en la versión pública faltan más de 50 páginas de material vinculado a esta investigación específica del FBI. No es cualquier cosa: estamos hablando de un hueco documental en uno de los casos de tráfico sexual más mediáticos de la historia reciente.
La respuesta del Departamento de Justicia
Ante el escándalo, el DOJ salió al paso mediante una publicación en la red social X. La institución aseguró que no ha borrado información de los archivos desclasificados, argumentando que cualquier retiro de documentos es temporal para proteger la identidad de las víctimas y que estos se restauran rápidamente.
De acuerdo con el organismo, solo se mantuvieron bajo reserva los archivos que son:
- Duplicados de información ya existente.
- Parte de una investigación federal en curso.
Críticas a la Administración Trump
La gestión de estos archivos ha puesto a la Administración Trump y al propio Departamento de Justicia bajo la lupa de legisladores y supervivientes. Las quejas no son menores: mientras que en algunos documentos se filtraron nombres de víctimas por descuido, en otros se habrían «rasurado» denuncias contra hombres poderosos del círculo de Epstein.
Este nuevo episodio se suma al historial de más de 20 mujeres que han acusado a Trump de conducta sexual inapropiada a lo largo de los años, acusaciones que el mandatario siempre ha negado rotundamente, calificándolas de «noticias falsas».
